lunes, 21 de mayo de 2012

Reseña


Una vida de servicio.

Del libro “persecución en Holanda, la vida de Corrie Ten Boom”, de los autores Janet y Geoff Benge.

Janet y Geoff Benge forman un equipo de autores con una experiencia de más de veinte años. Janet fue maestra de escuela primaria. Geoff es licenciado en historia. Ambos proceden de Nueva Zelanda y prestaron diez años de servicio a juventud con una Misión –JUCUM-. Tienen dos hijas, Laura y Shannon y un hijo adoptivo, Lito. Residen cerca de Orlando, Florida, Estados Unidos.

La trama se desarrolla en la época de la Segunda Guerra Mundial, narra la historia de la familia Ten Boom, conformada por Casper (padre), Willem, Betsie, Nollie, y Corrie (hijos), una familia de holandeses cristianos. Su vida corría bajo la rutina normal, el padre era el relojero mas famoso de su calle,  Willem era pastor, y Betsie, Nollie y Corrie, se dedicaban al hogar. Cierto día, mientras escuchaban un discurso del primer ministro por la radio, el mensaje era contundente, se trataba de la posición de Holanda frente a la segunda Guerra Mundial, luego de que la Alemania nazi invadiera Polonia, el primer ministro anuncio que Holanda no se involucraría, pero al oír estas mentiras Casper se aireo, esa noche empezaría la lucha. Las cosas habían cambiado los soldados alemanes ya no eran amables, los toques de queda eran cada día adelantados, los artículos a los que el mundo estaba habituado desaparecieron de las estanterías, los judíos holandeses eran fuertemente discriminados, por supuesto la familia Ten Boom, estaba totalmente en contra de estos atroces actos y no importando las circunstancias ellos ofrecían su ayuda a los judíos, y más aun cuando la noticia de que estos mismos serian enviados a campos de concentración, su casa a la que denominaron beje, muy pronto se volvió un lugar de refugio para los judíos, llegaban y exponían sus problemas a la familia, y ésta con un corazón bondadoso los ayudaba. Como las prohibiciones de los nazis eran muy estrictas y cualquier persona que apoyara a un judío era encarcelado, la familia Ten Boom se vio en la necesidad de crear una guarida llamada “la guarida de los ángeles”, situada en su propia casa, la cual tenia muchos escondites, con ayuda de “la resistencia”, un grupo de personas bondadosas, dispuestas a todo con tal de ayudar a quien lo necesitara, Corrie acondiciono un pequeño espacio en su recamara, oculto en su ropero para las personas que llegaban a pedir asilo en su casa, el plan para que no los descubriera la Gestapo era casi perfecto, contaban con un sistema de alarmas en toda la casa, hacían periódicamente simulacros, a fin de que el día en que la Gestapo llegara a registrar la casa, no quedara rastro alguno de los refugiados. Así fueron pasando los meses, ahora la rutina era, por el día las mujeres se dedicaban al hogar, Casper y Corrie trabajaban en la relojería y los refugiados se dedicaban a escribir cartas a sus conocidos con las noticias de la guerra, por las noches todos se reunían en la sala para escuchar la radio orange que transmitía noticias sobre la guerra. Cierto día Corrie enfermo, un fuerte resfriado, la tumbo en cama, y aunque tenia múltiples cosas que hacer en beje, no tenia fuerzas, ese día llego la Gestapo a registrar su casa, se habían enterado por medio de un soplón, de los refugiados en beje, la Gestapo registro toda la casa, pero gracias a las oraciones y al silencio de la familia no encontraron “la guarida de los ángeles”, sin embargo, la familia fue encarcelada, luego de ser trasladados, esposados y golpeados severamente, esperaron por horas parados, la condición de cada uno de los integrantes de la familia era inestable, Casper era un hombre mayor y ni hablar de Betsie y de Corrie que tenían mas de 40 años, tiempo después fueron separados, a Casper lo llevaron a otro lugar apartado de sus hijas y a Corrie y Betsie las pusieron en diferentes celdas, esta celdas eran deplorables, apenas cabían cuatro personas en un espacio que era para una, no tenían sanitario y no les permitían bañarse, la comida ni hablar, era una miseria, resumiendo, las condiciones eran infrahumanas, Corrie se sentía sin ganas de nada, lo único que quería era estar con su familia, poco después se enteró que su padre había fallecido en la prisión, lo cual le destrozo el alma, no obstante su sufrimiento siguió, ya que ella y su hermana fueron trasladadas a un campo de concentración, en donde las hacían trabajar mas de doce horas, pero Corrie y Betsie eran mas felices ahí que en prisión, por lo menos ahí estaban juntas y respiraban aire fresco, por la noche las hermanas impartían estudios bíblicos a las demás reclusas y las alentaban a confiar en que el amor de Dios estaba con ellas, Betsie enfermo gravemente y poco después murió, Corrie se derrumbo, ya no tenia a nadie con ella, estaba sola, pero sus oraciones serian escuchadas y fue liberada de prisión meses después de la muerte de su hermana, al salir de prisión luego de 10 meses, se encontró con una Holanda devastada por la guerra, sus ojos no querían ver aquel paisaje, sin ánimos y lejos de su casa, se encontró con su hermano Willem al norte de Holanda, el cual antes de su muerte la ayudó a regresar a su hogar, una vez en beje, Corrie se sentía muy triste y se dio cuenta de que su lugar no era estar en beje de nuevo, sino el de predicar por todo el mundo el mensaje que su hermana le había dejado antes de morir “no existe un foso tan profundo hasta donde no llegue el amor de Dios”, estas palabras hacían eco en el corazón de Corrie, cada vez que predicaba a alguien sobre el perdón de Dios y cada que hablaba con algún ex soldado nazi, que le había hecho daño no solo a ella, sino también a miles de personas. Corrie murió de una embolia a los 91 años.

Esta historia sin duda es un gran ejemplo, maneja valores muy importantes, tales como el perdón, el amor, la lealtad, la unión, la solidaridad, etc. una familia con un gran corazón, que jamás dudo en ayudar a los demás, aunque eso implicara su muerte, en especial Corrie, la protagonista de la historia, fue una gran mujer, la cual dedico su vida en servir al Señor, a pesar de las condiciones por las que paso, los malos tratos que recibió y la perdida de sus seres queridos ella siempre confió en el Señor y alentó a otras personas a confiar en su amor, también en su corazón no guardo rencor contar todas aquellas personas que la lastimaron. Los autores supieron describir a la perfección el mensaje de aliento que esta mujer trato de llevar por todo el mundo.

                                                                                           Brenda Oregel.
                                   Ensenada B.C 26 abril 2012

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